Bueno chavales, fin de la temporada...
Es increíble lo rápido que han pasado estos 9 meses. Recuerdo perfectamente el primer día que os entrené, cuando supuestamente sólo os iba a entrenar hasta que encontráramos a alguien que se hiciera cargo de vosotros. En qué buena hora fui yo el encargado de cubrir ese hueco, en sólo 1 hora me convencisteis de que tenía que ser yo vuestro entrenador. Sólo lo sentí porque al cogeros a vosotros tuve que renunciar al infantil autonómico, donde además me iba a encargar de la preparación física (y yo antes que entrenador soy preparador físico) pero el que algo quiere algo le cuesta ¿no?. Recuerdo también cuando David me envió un sms en el que me confirmaba que iba a ser definitivamente vuestro entrenador, y en ese sms ya me daba la enhorabuena porque sabía las ganas que tenía de llevaros.
Desde aquellas fechas hasta el día de hoy, esa decisión que tomé me ha dado muchísimas más alegrías de las que podía esperar. Tengo en la memoria un montón de recuerdos...
- Los primeros entrenamientos en los que muchos de vosotros apenas os atrevíais a mirarme a los ojos (sobre todo Marc...),
- el primer partido de la temporada (en la Albufereta),
- el primer partido de la liga provincial (con Villajoyosa) donde me quería dar contra la pared al ver que el nivel de los equipos seguía igual de flojo que en la liga escolar,
- el torneo de Alginet (con las creilles de Pau, las 326 faltas de Pablo, el repaso del Barça al Valencia...),
- el torneo de Xirivella (Raúl se destapa como defensor y, tras perder estrepitosamente con Alginet, os prometí que al final de la temporada estaríamos al nivel de los mejores equipos de la Comunidad Valenciana),
- el torneo de Tavernes (partidazo ante Santa Teresa),
- el torneo de La Eliana (me quedo con la mañana en la piscina, el ataque culombio de Kiki, el atún de Laguía, la noche del detector de mentiras de Oscar –gran pregunta a Sergio por cierto- y de las preguntas entre todos en el césped, el recital de triples de Jaume en el concurso, la habitación de angelitos y demonios...),
- el Día del Mini en Santa Teresa (los “cinturones” que os hice a más de uno, el KO con los padres...),
- el Día del Mini en Aspe (GRAN partido ante Alginet y su celebración correspondiente en el vestuario),
- el torneo de La Roda (grandísima experiencia para todos, grandes partidos ante Unicaja y Barça, “triples” de Carlos, láser de Alo, afición espectacular, Mikel pesao en las comidas...),
- la comida padres-hijos en el bar de la piscina (balón firmado por todos que vale millones, chistes de Enrique...),
- el partido padres/hijos (derrota humillante, conducta totalmente antideportiva y vengativa de los padres hacia mí, jugada Kakota del Norte, me dí cuenta de que lo de “de tal palo tal astilla” no siempre se cumple... jeje)
- la despedida en la playa (espectacular todo el día y difícil al final...)
- y muuuuchos otros momentos que me dejo en el tintero.
Pero OJO ¡Esto no es una despedida eh¡ Yo es que soy mu sentío y me da pena cuando se acaba una etapa, y ya veremos qué pasa cuando llegue el martes y no tenga que ir a Alicante a entrenar... pero tras el verano volveremos a vernos seguro, tanto si os entreno como si no, y tanto si sigo en Lucentum como si no, os lo aseguro. Ya sabéis que para mí sois mucho más que jugadores de baloncesto, no os vais a librar de mí tan fácilmente...
Por petición popular voy a dejar activo el blog, si alguien quiere publicar algo durante el verano (foto, vídeo o simplemente texto) que se lea las instrucciones que publiqué casi al principio y se haga miembro como Kiki y Laguía. Para leerlas pinchad en la lista de meses que aparecen a la derecha de la pantalla para buscar la entrada, estará en Noviembre supongo. Aunque bueno, con lo que os ha costado escribir durante la temporada no sé yo si alguien se animará...
Por cierto, los que pasáis a Infantil estad atentos porque seguramente mañana lunes os enviaré un email a las direcciones que me disteis en la hoja de los datos, en el que adjuntaré algunos ejercicios que podéis hacer durante el verano.
Y nada más gente, sólo me queda agradeceros todo lo que he aprendido con vosotros (si algún entrenador os dice que no aprende con sus jugadores os miente), desearos que paséis un BUEN VERANO y... ¡¡no me seáis macarras!!










